jueves, 1 de abril de 2010

El optimismo es una muestra de inteligencia


VAMPIROS ENERGÉTICOS

Escuché esta expresión el otro día y me gustó. "Vampiros energéticos". Personas que absorben tu energía, tu fuerza, que te abaten, te decaen, te cansan, agotan e irritan. ¿Quién no conoce este tipo de individuos? ¿Quién no tiene o ha tenido compañeros pesimistas, negativos, irascibles, que te ponen en contra de todos y de todo, que alimentan la cultura del corrillo? Compañeros que te intoxican...

Este tipo de profesionales son fatales en los entornos de trabajo, porque su actitud puede destruir la innovación y la creatividad del resto del equipo. Crean lo que se llama un mal ambiente laboral. Rick Dacri, consultor de recursos humanos y autor de Uncomplicating Management, explica en su blog que neutralizar a estos empleados no será tarea fácil, porque a menudo no reconocerán que están actuando de un modo negativo. Se pondrán a la defensiva y, posiblemente, a la primera de cambio contarán a toda persona que se cruce en su camino el agravio al que han sido sometidos, se quejarán de lo que tienen que aguantar y de cómo el mundo está irremediablemente contra ellos, pobres víctimas inocentes.

Lo peor es que todos somos susceptibles de convertirnos en vampiros energéticos. ¿Quién no ha tenido una idea negativa (de ésas que son casi obsesivas) alguna vez? Posiblemente, nadie. ¿Qué nos aporta experimentar este tipo de sensaciones? Posiblemente, nada. El pensamiento negativo sirve única y exclusivamente para una cosa: consumir nuestra propia energía. Entristecernos, enfurecernos, herirnos.

Me comentaba hace un tiempo Pilar Jericó que el optimismo es una muestra de inteligencia. Y creo que no le falta razón. El pensamiento negativo aniquila tu energía, pero el pensamiento positivo puede mover montañas. Te ayuda a superar metas que ni tú mismo te creías capaz de alcanzar. Hablar en público, escribir un libro, vivir en otra ciudad, en otro país, hablar otro idioma, emprender un negocio, crear una familia... ¿En serio crees que esto no está al alcance de tu mano? Desengáñate. Tú puede hacer esto y mucho más. Existen ejemplos en las condiciones más adversas, como el distinguido físico Stephen Hawking, que sufre esclerosis lateral amiotrófica; el explorador Ernest Shackleton, que salió victorioso de la histórica misión del Endurance hacia la Antártida; y el tenor español José Carreras, qué creó una fundación para luchar contra la leucemia después de superar esta enfermedad, entre otros.

El optimismo no sólo muestra inteligencia, sino que representa una fuente de fortaleza para ti y un estimulante acicate para tu entorno. El vampirismo energético se combate desde esta posición, porque su toxicidad se sustenta en una falta de confianza personal. Consejo: Focaliza toda tu energía de forma constructiva, no destructiva. Nadie es perfecto, es cierto, pero todos y cada uno de nosotros tenemos una serie de capacidades y sensibilidades que nos son propias. Descubrámoslas y explotémoslas.

3 comentarios:

mar dijo...

Querer es poder!

Sara Rivas dijo...

El libro y la posterior película El secreto de Rhonda Byrne ha dado la vuelta al mundo ofreciendo algunas claves para alcanzar la felicidad. Su filosofía gira en torno a lo que la autora llama la ley de la atracción. Para que cada uno atraiga lo que desea sólo debe pensar en ello de forma positiva y reiterada porque las posibilidades son infinitas. Si cada persona se envía diariamente mensajes negativos, difícilmente alcanzará lo que desea.

Sabela dijo...

Nombras en tu post a Stephen Hawking y no podías haber elegido mejor ejemplo: pura energía, pura ciencia.
Sólo un apunte, los "vampiros energéticos" no están sólo en el entorno directo de trabajo y eso a veces es aún más problema.

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